La oclusión describe cómo contactan los dientes superiores e inferiores al cerrar la boca y mover la mandíbula. Habitualmente hablamos de mordida. No se trata solo de su alineación en una fotografía, sino de cómo trabajan juntos al morder y masticar.
Por qué se utiliza papel de marcar
Un material fino permite identificar los contactos entre dientes. Es útil, por ejemplo, después de colocar un empaste, una corona o un puente. Las marcas de color forman parte de la valoración, pero no constituyen por sí solas un diagnóstico. También cuentan los síntomas y los movimientos mandibulares.
Si una restauración parece demasiado alta
Avisa a la clínica si notas que un diente contacta antes que los demás o duele al morder después del tratamiento. No intentes limarlo. Una revisión permite saber si necesita un ajuste o si la molestia tiene otra causa.
La mordida no explica cualquier dolor facial
Las molestias musculares y articulares pueden tener varios orígenes. No implican automáticamente que haya que desgastar dientes o modificar ampliamente la mordida. Antes de un procedimiento irreversible, pregunta por el diagnóstico, el objetivo, las alternativas y sus límites.
Explica cuándo aparece la dificultad: al masticar, al despertar o al abrir mucho la boca. Así se puede valorar el funcionamiento conjunto, sin interpretar un contacto dental aislado de los síntomas.