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Un puente dental es una restauración fija que sustituye uno o varios dientes ausentes. La parte que reemplaza el diente se une a elementos apoyados en dientes naturales o implantes. A diferencia de una prótesis removible, no se retira para la limpieza diaria.

Qué sostiene el puente

La salud y la distribución de los apoyos, junto con las fuerzas al masticar, determinan si es adecuado. Un puente sobre dientes naturales puede requerir prepararlos. La cantidad de tejido que se modifica depende del diseño. Pregunta cómo afectará la propuesta a los dientes vecinos y a sus posibles tratamientos futuros.

Más que cerrar un espacio visible

Se tienen en cuenta el espacio disponible, la mordida, las encías y el acceso para la limpieza. La forma del diente artificial junto a la encía influye en la comodidad y la higiene. Entre las alternativas pueden estar un implante con corona, una prótesis removible u otra solución adaptada a tu boca.

Cómo limpiar por debajo

Cepillar las superficies externas no basta. También hay que limpiar bajo el diente artificial y alrededor de los apoyos. Pide que te enseñen a utilizar un hilo, cepillo interdental u otro instrumento adecuado.

Consulta si duele al morder, se retiene comida, aparece sangrado o notas movilidad. No intentes pegar un puente suelto por tu cuenta. La exploración permite saber si el problema está en el cemento, la restauración, el diente o los tejidos próximos.