Antes de una extracción conviene saber cómo puede afectar el procedimiento y la recuperación a tu día. Las instrucciones dependen de la intervención, tu salud y la anestesia utilizada. Esta guía ayuda a preparar preguntas; prevalecen las indicaciones recibidas para tu caso.
Entiende por qué se recomienda extraer
Pregunta por el diagnóstico y si existe una posibilidad de conservar el diente. Si la extracción está indicada, comenta el procedimiento y si hará falta sustituirlo. No todos los espacios necesitan la misma restauración y los tiempos varían.
Información antes de la visita
Entrega una lista de medicamentos, alergias y enfermedades. Pueden ser especialmente relevantes los fármacos que afectan a la coagulación y los utilizados para osteoporosis o cáncer. No los suspendas por tu cuenta. Comenta un embarazo y complicaciones en procedimientos anteriores.
Aclara las instrucciones sobre comida y bebida. La preparación para anestesia local es distinta de la sedación o anestesia general. No decidas ayunar sin indicaciones. Organiza acompañante, transporte o tiempo libre si son necesarios.
El primer periodo de recuperación
El coágulo del alveolo favorece la cicatrización. No toques la herida ni hagas enjuagues vigorosos inmediatamente después. Utiliza la gasa según las instrucciones. Mientras persista el adormecimiento, evita morderte el labio y ten cuidado con bebidas calientes.
Elige alimentos que no exijan masticar con fuerza cerca de la herida. Descansar, limitar el esfuerzo y evitar el tabaco ayudan a la recuperación. Pregunta cuánto duran las restricciones y cuándo iniciar los enjuagues suaves.
Qué puede ocurrir al cicatrizar
Puede haber sensibilidad, algo de sangre en la saliva e hinchazón. Su intensidad depende del procedimiento. Importa que la evolución encaje con lo explicado y empiece a mejorar tras el periodo inicial. Las fotografías de internet no permiten valorar de forma fiable tu herida.
Cuándo no esperar
Contacta con la clínica si el sangrado no cede con las medidas indicadas, aumenta el dolor, aparece fiebre o empeora la hinchazón. Un dolor intenso después de haber mejorado también necesita valoración. La dificultad para respirar o tragar, o una hinchazón que se extiende rápidamente, requieren ayuda inmediata.
Guarda el teléfono de contacto y acuerda la revisión y retirada de puntos si corresponde. No tomes antibióticos sobrantes. Los medicamentos y las dosis deben ajustarse a las indicaciones actuales para ti.